Jesús Rodríguez “taximetrista exitoso”
Entrevista al candidato a presidente de CPATU por la Lista 141
Nació en España, Galicia en 1944, emigró al Uruguay con sólo 18 años. Siendo uno de los tantos emigrantes españoles que en esa época debieron buscar el futuro fuera de su país. Afincado en Uruguay, sus comienzos fueron como en todos los casos, de sacrificios y mucho trabajo para poder labrar un porvenir. Trabajador dependiente en sus comienzos hasta poder independizarse e iniciarse en el rubro panadería, luego con un pequeño autoservice, hasta comenzar su vinculación al trasporte a través del ómnibus en CUTCSA en el año 1968. Ingresa al sector del taxi a fines del año 1978 con su primer vehículo 20.246 y luego móvil 26.7 que fue el coche insignia de su hasta hoy permanente actividad en el sector. Durante todos estos años con el fruto de su trabajo logró ampliar su patrimonio, siempre vinculado al sector del taxi. Formó su familia en este país que hoy siente como propio, crió a sus hijos junto a su esposa (Esperanza Pereira, ex directiva de la institución, primera mujer electa como directiva) y hoy todos ellos (esposa, hijo, hija e hija política están vinculados al gremio) siendo un ejemplo típico de lo que significa el concepto “Familia del taxi”. Al día de hoy también disfruta en el ámbito familiar de sus cinco nietos, tres varones y dos niñas.
¿Cómo se vincula usted al transporte?
En mis comienzos en el transporte lo hice en el ómnibus, en el que estuve por 10 años aproximadamente, luego en diciembre de 1978, vendí el ómnibus para comprarme mi primer permiso del taxi que todavía mantengo hoy. Si bien volví al ómnibus, seguí teniendo la razón de ser de mi actividad laboral familiar y social centrada en el taxi, a tal punto que toda mi familia es integrante del sector.
Todos estos años ininterrumpidos en la actividad del taxi, ¿las desarrolló sólo como empresario?
No, en estos 34 años recorridos en el sector del taxi, si bien trabajé en mi vehículo propio, trabajé como chofer en él durante el día, luego lo hice en la noche por 7 años, nuevamente pasé para el turno del día, sábados, domingos, feriados, siempre en mi taxi, el móvil 26.7, lo que me permitió comenzar a ampliar el patrimonio familiar, hasta que en los últimos años lo he hecho más esporádicamente, pero aún sigo manejando.
¿Porque dice esporádicamente?
Porque mi trabajo y mi vinculación con el trasporte hicieron que eso también si viera reflejado en mí actividad social fuera de lo laboral. Así tuve la posibilidad de ser directivo del Centro Protección de Choferes de Montevideo justo en el período de sus cien años de vida, lugar que todavía desempeño.
También fui directivo y luego presidente del Centro Cultural y Recreativo Alma Gallega, cargo que tuve que dejar por estatutos, donde hoy por hoy sigo participando desde otro punto, pero siempre colaborando como pueda. También hace aproximadamente 10 años que integro la directiva de la Liga Española de Deportes, siendo actualmente vicepresidente de la misma.
Yo creo que todo aquel que es un agradecido a la vida por haberle permitido forjarse una posición de tranquilidad económica para toda la familia, debe devolverle a la sociedad desinteresadamente su esfuerzo y trabajo en actividad que redunden en beneficio de la misma, sin otro fin que ser útil y ayudar a que otros puedan desarrollarse dignamente.
¿Cómo llega a integrar la lista 141?
Hace unos años un grupo de taximetristas, gente que vive del taxi, se unió para formar un grupo, para defender los intereses del gremio, y con gusto me uní a ellos para trabajar en conjunto. Nos unía el sentir común de que nuestro sector no estaba cumpliendo todas las expectativas que como institución social representativa de todos y sin finas de lucro debería cumplir. Era necesario que nuevos vientos permitieran un cambio hacia valores, adaptados a la época, plasmado por los pioneros fundadores y grandes directivos que en su historia desarrollaron.
Como hecho anecdótico: ¿Es verdad que el número 141 de la lista lo propuso usted?
Si, recuerdo que cuando todo comenzó estábamos buscando un número que nos identificara con la institución, y bueno, mencioné la posibilidad de que fuera el 141. Tras varias reflexiones en conjunto del grupo, llegamos a la conclusión que ese debería de ser el número para nuestra lista. Recuerdo que el más entusiasta defensor de la idea fue mi amigo y colega, Ing. Nelson Deus.
Pero en ese entonces Usted no fue candidato: ¿por qué?
Es que entonces evalué que no debía serlo. Solamente debía colaborar sin interés con quienes consideré que eran las personas más capaces para ocupar los cargos de directivos.
¿Y ahora, que lo llevó a postularse?
El comité de la lista 141, por consenso y unanimidad me pidió que yo fuera el candidato para esta elección del 26 de julio y acepté porque consideró que un hombre con dignidad que rechaza una forma antidemocrática de dirigir una institución, llega un momento en que debe poner por encima de los intereses personales todo su esfuerzo para que CPATU sea lo que a nuestro entender siempre debió ser: una institución social al servicio de todos los socios y por encima de todas las cosas respetándolos y consultándolos. No olvidemos lo que el Prócer dijo: Mi autoridad emana de vosotros y cesa ante vuestra presencia soberana.
¿Cuáles son sus propuestas de futuro para el gremio del taxi?
Esta pregunta no debo contestarla yo. Las presentará en su momento la Lista que me postula y surgirán de las necesidades de todos los taximetristas. Lo que sí digo es que no soy un “mesias” sino un simple colega que se compromete a trabajar con todas mis fuerzas, como todos saben que lo hago, por lo que todos mis compañeros del gremio necesitan.
¿Cual sería su mensaje a sus colegas en esta instancia electoral?
Creo que lo más importante para dirigir el gremio es ser taximetrista, tener vocación de servicio todos los días, ser sensible a las necesidades de todos nosotros los taximetristas y pelear por que se realicen, dar toda nuestra capacidad de trabajo. Esto es lo que te forma todos los días, lo que te enseña como es este gremio desde sus raíces, es lo más importante que se puede entregar para estar al frente del gremio del taxi. Y lo fundamental es estar todos los días con la gente, consultando, viendo las necesidades y entre todos ver las herramientas para solucionar los problemas.
Mi decisión de dirigir el gremio del taxi, este gremio que me dio tantas satisfacciones, que es mi sustento y será por muchos años más, surge con el conjunto de personas que vienen trabajando para buscar soluciones al taxi, y vaya si las necesitamos, gente trabajadora, honesta y sobre todo capaz, que tiene unas ganas enormes de trabajar para solucionar todos los males que nos acechan. También debería agregar que una de las tantas cosas que me decidió a postularme, es estar diametralmente en desacuerdo con la actual forma de conducción personalista, inconsulta, con manejo de medias verdades, manipulación de información como si los socios no pensáramos, manejo de supuestas influencias para obtener logros que deben ser obtenidos por nosotros mismos y trabajar alejado de los socios durante toda la gestión y por eso necesitando después fiestas, sorteos y demás, para arrimarlos cuando se los necesita. Creo en definitiva que una conducción debe ser si firme pero junto a todos y sobretodo lo más trasparente posible.
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