El problema de la calle


 

El control y la educación en el tránsito

En los primeros días de este mes de marzo un nuevo episodio de violencia en una calle de Montevideo, esta vez entre una conductora y una inspectora de tránsito de la Intendencia, volvió a instalar la polémica sobre la forma y el papel de la fiscalización vial en la ciudad.

Tras el hecho, la División de Tránsito de la Intendencia de Montevideo, difundió un comunicado en el que dio la versión oficial sobre la supuesta agresión de una conductora hacia una de sus inspectoras. En la comunicación se aclara textualmente: "Cumpliendo funciones de fiscalización en la grúa encargada de controlar los carriles preferenciales de buses y los estacionamientos prohibidos por la avenida 18 de Julio, fue agredida por una conductora, la que cuando se le solicitó la documentación pertinente para aplicar la infracción, sin mediar palabras la agredió físicamente, por lo cual la funcionaria fue derivada al Banco de Seguros. La Intendencia, con el abogado de guardia de la institución, presentó la denuncia penal en la Seccional 5ª por agresión".

Después del confuso episodio donde intervino también la policía, la mujer que con su vehículo estaba transportando a un familiar enfermo hizo declaraciones a Canal 4 donde admitió se dio una discusión y que ante la falta de respuestas sobre la multa que le estaban aplicando, intentó quitarle a la inspectora su libreta de conducir. La conductora señaló “se dijo que yo estuve detenida y que la agarré a golpes de puño. Nada de eso pasó; fui yo la que llamé a la Policía y la que fui a declarar lo que me hizo esa mujer."

Este hecho que queda pendiente de aclaración es un jalon más en una problemática que deviene de la imagen que la sociedad tiene de los inspectores y su función. La administración departamental tiene la misión de regular y controlar el tránsito en las vías de circulación de la ciudad. Últimamente hemos asistido a otras discusiones sobre el cariz de la función de los comúnmente conocidos como “chanchos”. La aparición en las  redes sociales de grupos que se dedican a informar sobre donde y como están trabajando los inspectores, se suma al cuestionamiento sobre el peso de la función represiva por sobre la educación y que según se señala ha llevado a una desvalorización de la imagen del inspector como servidor público y su rol en la sociedad.

Uno de los objetivos del Gobierno Departamental es la implementación de políticas y acciones para el planeamiento, la regulación y la fiscalización del tránsito en la vía pública, como forma de poder abatir los accidentes de tránsito y los costos humanos y sociales que estos provocan.

Este tema será una línea de trabajo que encararemos en Taxi Libre de aquí en más les acercaremos en los próximos números las diferentes visiones de los actores.

Por esto es que en esta primera entrega conversamos con el edil de Vamos Uruguay Partido Colorado, Tulio Tartaglia quien presentó en la sesión del pasado jueves 8 de marzo en la Junta Departamental de Montevideo un proyecto de modificación del digesto municipal que propone redefinir la manera de actuar de la División de Tránsito y su cuerpo inspectivo, para adecuarla a las reales necesidades de los montevideanos. Se apunta a crear una política de prevención y no de mera represión. Y señala que en nada ayuda a esta idea el sistema que viene empleando la Intendencia de Montevideo al disponer que los inspectores de tránsito se escondan, o se ubiquen en puntos muy poco visibles para “cazar” al conductor desprevenido, conducta que el decreto especialmente prohíbe. Tartaglia dijo a Taxi Libre que lo que estamos viviendo es un período donde “La población desconoce la autoridad producto de la función pública del cuerpo inspectivo. Los inspectores de Tránsito son los únicos funcionarios públicos a los cuales la gente no los ve como una herramienta, sino como un órgano represivo. ¿Por qué? Porque están para fiscalizar y recaudar”

Que los inspectores no se escondan

La idea es que los inspectores no tengan solo una función represiva sino fundamentalmente preventiva y de educación.

El edil Tartaglia dijo a Taxi Libre que lo que se propone es modificar un artículo, el 538 del digesto municipal referente a las funciones de la División Tránsito y sus potestades. “Se debe de procurar, llevar adelante una serie de acciones tendientes a optimizar y profundizar el relacionamiento del Cuerpo Inspectivo de Tránsito con la comunidad y que ello conlleve a la mejora de su imagen, reforzando así lazos de confianza y la credibilidad que debe fomentarse. Concomitantemente, deben enviarse hacia la sociedad, señales claras priorizando la prevención y la educación en el tránsito”.

 

Redacción vigente del artículo 538

Art. D.538. - Competencia. Compete a la Intendencia Municipal, por medio de su División Tránsito y Transporte, el planeamiento, la regulación y la fiscalización del tránsito por la vía pública de personas, vehículos y animales. La función represiva de las infracciones que se cometan contra las disposiciones contenidas en este Título así como la adopción de las medidas de emergencia que requiera el tránsito, competen a la División Tránsito y Transporte y a la Jefatura de Policía de Montevideo, a través del Cuerpo de Policía de Tránsito.

 

Para Tartaglia, del articulado se desprende que las funciones primordiales son la regulación y fiscalización del tránsito y la represión de las infracciones. Y es claro que no se incluyen ni las tareas de prevención ni de educación.

El articulado del nuevo proyecto establece en su exposición de motivos que “Esta por demás claro que las funciones de la División Tránsito y Transporte, y en especial la de los Inspectores de Tránsito, tienen que ser redefinidas o adecuadas a las reales necesidades de los montevideanos a fin que reflejen una política de prevención por sobre la represión y se transformen en un instrumento valioso para la sociedad.”

Tartaglia dijo a Taxi Libre que es indispensable que la función primordial de los inspectores de transito deje de ser la represiva, y se incorporen como prioridad las funciones preventivas y educativas. “Es importante para ello que se pongan en práctica acciones tendientes a adecuar las funciones a desempeñar en materia de tránsito que ayuden a disminuir la alta siniestralidad que padece la ciudad de Montevideo y que será al mismo tiempo una manera de reforzar y mejorar los lazos de confianza entre los montevideanos y los inspectores municipales”.

Para el edil colorado la Intendencia de Montevideo tiene los mecanismos suficientes como para conocer los puntos donde tienen lugar la mayor cantidad de siniestros, los puntos oscuros donde la visibilidad se hace difícil, así como las zonas más peligrosas.

Y señala que resulta fundamental que en estos lugares intervengan los inspectores municipales cumpliendo la referida función de prevención y educación. Y por tanto argumenta que, “en nada ayuda a esta idea el sistema que viene empleando la Intendencia de Montevideo al disponer que los inspectores de tránsito se escondan, o se ubiquen  en puntos muy poco visibles para de esa forma cazar al conductor desprevenido”.

 

Para el curul colorado el cuerpo inspectivo municipal que desarrolla una tarea de alto contacto con la ciudadanía, debe constituirse en una herramienta fundamental en la tarea de prevención y contralor.

Con su proyecto el integrante de Vamos Uruguay dice buscar una actuación cristalina y una adecuación de la función de los Inspectores de Tránsito Municipales basada en la incorporación como funciones prioritarias de la División Tránsito y Transporte, las de prevención y educación, en detrimento de las actuales de represión y regulación.

 

Proyecto de nuevo articulado.

Modificase el Art. D.538 del Libro IV “Del Tránsito Público” del Digesto Municipal, el que quedará redactado de la siguiente manera:

“Artículo D.538.- Competencia. Compete a la Intendencia, por medio de su División Tránsito y Transporte, las funciones de planeamiento, regulación, educación, prevención y de fiscalización del tránsito por la vía pública de personas, vehículos y animales.

Las funciones educativas y preventivas tendrán carácter de prioritarias. La función represiva de las infracciones que se cometan contra las disposiciones contenidas en este Título así como la adopción de las medidas de emergencia que requiera el tránsito, competen a la División Tránsito y Transporte y a la Jefatura de Policía de Montevideo, a través del Cuerpo de Policía de Tránsito.”

 

Más fiscalización

A todo esto la administración departamental anunció que prevé incrementar la presencia  inspectiva en las calles. Según el Director de Tránsito, Hugo Bosca existe un déficit de recursos humanos que se plantea cubrir con unos 80 nuevos ingresos de inspectores, que fundamentalmente reforzarán el trabajo de los fines de semana. Actualmente el plantel de inspectores de la Intendencia asciende a unos 200 y según el jerarca se necesitan llegar al doble de funcionarios para cubrir las necesidades viales de nuestra ciudad.

Además, como en otra ciudades del mundo nuestra capital tendrá incorporará nuevas tecnologías para complementar las tareas de fiscalización. Según informó el Director de Tránsito actualmente la Intendencia está estudiando esta posibilidad y según lo proyectado en seis meses se estará comenzando con la implementación de esta nueva tecnología que consistirá en nuevos radares, sensores y cámaras fotográficas en los semáforos.

Este punto también motivó una reflexión de parte del edil Tartaglia quien dijo que primero es necesario revisar la función.

 

 

 

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