RECIBIMOS Y PUBLICAMOS:


 

Tío Caimán

Desde que estamos en este gremio hemos podido constatar que luego de acceder a la condición de permisario, transformándose así en propietario de coche con taxímetro el evento más importante en la vida de un taximetrista fue, es y sigue siendo,  sin lugar a dudas,  la renovación de la unidad.

Para eso debemos trasladarnos al pasado, y ver que sucedía en los 80 con el mercado de automóviles para taxis.

En esa época,  luego de la apertura de importación de coches de alquiler por parte del gobierno de entonces, surgieron al mercado del taxi básicamente 3 marcas que fueron las siguientes 1) el Opel Ascona a un precio que rondaba los $150.000 (ciento cincuenta mil pesos uruguayos), 2) el Volkswagen modelo Passat cuyo precio alcanzaba los $250.000 (doscientos cinco mil pesos uruguayos) y 3) el señorial Mercedes Benz modelo 240 que rondaba los $337.000 (trescientos treinta y siete mil pesos uruguayos). Para los que le gustan las conversiones y/o gráficas, estadísticas, etc. El dólar a fines de 1981 se situaba en los $11.416.

 

Ascona U$S 13.140

 

Passat U$S 17.897

 

Mercedes Benz 240 U$S 29.500

 

Al anecdotario debemos agregar que los dirigentes de la época siempre impulsaron la idea de la mono marca para el taxi, es decir que todo el parque automotriz tuviera un solo modelo de  vehículo,  lo que redundaría en singulares beneficios para el taximetrista si pensamos en la compra de repuestos, cubiertas, llantas, filtros, etc., sobre todo para aquel propietario que poseyera más de 1 unidad.

 

Pero, ¿qué pasó en aquel entonces con esa pequeña diversidad de marcas de autos para taxis? Sucedió lo que normalmente sucede en sociedades capitalistas, el que tuvo los recursos sacó un Mercedes, otros compraron Ascona y muchos nos decidimos por Volkswagen, por respaldo y porque fundamentalmente fuimos los precursores del MERCOSUR sin que éste existiese por lo que significaba un automóvil de un país vecino. Lo que no sucedió en aquel entonces era que un taximetrista no se preocupaba por lo que hacía el de al lado. Había más respeto, más códigos y finalmente más libertad.

Muy diferente a nuestros días, hoy en el medio de un carnaval de marcas de autos que se ofrece al taximetrista,  en su mayoría con motores a nafta, combustible que no anda para el trabajo, sin olvidar lo poco que duran los embragues, las correas de distribución, inyección, etc. Prueba de ello la infinidad de taximetristas que a los dos meses de haber cambiado por un naftero terminaron vendiendo la unidad. Le ganaron en el cero kilómetro, le ganaron en la toma del usado y le vuelven a ganar a modo de despedida en la venta del taxi, en suma negocio redondo.

Que no nos vengan a decir que en el “año 2008 perdimos…”, no se puede perder lo que nunca se tuvo. Mejor que reconozcan que en el año 2007 según reza en las actas del Parlamento que se pueden bajar por Internet el Presidente de CPATU  reconoció haber aceptado no incluirse en el fideicomiso del gas oil que benefició tanto al ómnibus como al camión para “esperar la nafta”.

¿Hubo Asambleas para pedirle autorización a la gente?, ¿se llevaron a cabo movilizaciones por este tema?, ¿hubo cámaras de T.V.? No,  hay cosas  que convienen hacerlas a escondidas pero da la casualidad que a la corta o a la no muy larga siempre se saben.

Por estas razones y por tantas otras es que un grupo de taximetristas hemos decidido reunirnos para adquirir un automóvil con la única finalidad de lograr las mejores condiciones de compra, y vaya que lo hemos logrado. De vez en cuando no es malo trabajar en forma desinteresada como muchos dirigentes del pasado hacían sin importar que auto el taximetrista (1) comprara pero hoy a diferencia de antes andan pululando por doquier personas que esgrimiendo el mismo slogan “Hay que estar enfermo para sacar un Toyota” tratan de, no sabemos con que finalidad oculta, desalentar la compra de dicho vehículo.

¿O no será como el título de la nota: “que una señorota moviendo la colota”, les ordenó hacer tan flaco mandado?

Porque de  otra manera razonablemente no se explica tanta preocupación por lo que compra o deja de comprar el colega de al lado.

 

Julio Pérez Blanco.

 

ATRAS <<<<

Copyright © 2000 Taxilibre.com

Máximo Gómez 1424

Tel 099681015

info@taxilibre.com

Montevideo - Uruguay