RECIBIMOS Y PUBLICAMOS:


LA VERDAD ES UNA MENTIRA BIEN CONTADA.

Para AMASAR una fortuna hay que hacer HARINA a los demás.

Un recurso estratégico usado para marear se transforma en una amenaza al gremio del taxímetro obligando a repensar todo el sistema y a discutir hoy si aceptamos o no una propuesta estatal impulsada por la directiva.

 La historia es fácil, el deterioro del taxímetro debido a los aumentos del gasoil, la negativa del presidente durante tres años de trabajar por los aumentos de tarifa y la loca idea de sacarle ventajas al Estado comprando nafta barata, propuesta por nuestro presidente, nos enfrenta a este tema.

 Las promesas de recibir el IVA del gasoil y de los insumos, hechas por el Presidente de la República y que agradeciéramos anticipadamente con letreros repartidos el día de inocentes, 28 de diciembre, no se cumplieron y hoy seguimos en pampa y la vía sin los recursos prometidos.

Agradecer antes de tiempo fue una primera inocentada.

 Además de eso ha tomado fuerza en el ámbito estatal la posible obligatoriedad de incorporar vehículos a nafta al taxímetro y, seguramente, después de este primer paso a los otros vehículos de transporte, camiones, ómnibus.

En esto ayudamos todos o caemos todos. La idea de incluir en la rendición de cuentas el uso de la nafta para el taxímetro, está en marcha.

 Suponemos que la propuesta de Oscar de elegir a la nafta como el combustible del taxímetro debe haber sido aceptada por ANCAP, el Ministerio de Transportes, el de Industria y todo el Estado en su conjunto con total beneplácito y abriéndole las puertas al directivo que lo proponía.

Proponer una solución peligrosa para el gremio, no parece inteligente.

 Seguramente nadie imaginó en el ámbito estatal que esa era una idea única del presidente de CPATU, con los habituales apoyos de sus incondicionales que lo ayudan a equivocarse y sin ninguna consulta previa al gremio, lo que hoy está provocando un gran problema, dado que el repudio a la nafta parece ser total y las gestiones de CPATU, no parecen las apropiadas.

 Seguramente también algunos directivos no imaginaron que otros directivos son taximetristas y que en algún momento iban a alarmarse por una iniciativa que perjudica al taxímetro y que los taximetristas no aceptan y se pondrían a trabajar contra la solución buscado por Oscar como dueño e impulsor de una idea personal, quizás buena para él.

 Pero sí, algunos taximetristas se alarmaron, y por el 20 de marzo se inició una campaña de recolección de firmas que, una semana después tenia 785 firmas voluntarias ya que el grueso de taximetristas visita CPATU en la primera quincena para pagar y actualizar documentos y no lo estaban cuando se inició la recolección de firmas.

 Directiva se alarmó e intentando controlar el movimiento, citó para una Asamblea grave y urgente, para contar todo lo que no había conseguido y buscar una forma de controlar la recolección de firmas que parece ir contra los intereses de algunos de los directivos,  aun cuando es muy claro el derecho de los asociados que son los dueños de CPATU.

 No lo logró y después de una dura discusión se llegó a una solución de consenso en la que sí se apoya a la Directiva en la búsqueda de hacer cumplir la devolución del IVA del Gasoil y de lograr nuestra participación en el fideicomiso del combustible, con una especial mención a negar la nafta como posible solución. La Asamblea no quiere a la nafta y la idea no tiene apoyo gremial.

 Se aprobó también la realización en fecha a determinar de un plebiscito entre los taximetristas para decidir si la nafta es optable o no, aunque en la asamblea nadie levantó la voz por la nafta, ni aun los incondicionales y es muy claro que todos firmarán a favor del gasoil y contra la nafta.

 Entretanto ha quedado claro que las firmas se siguen recogiendo y en los próximos días se resolverá el camino para dejar claro legalmente que los taximetristas no quieren la nafta y repudian las gestiones hechas en su nombre, sin su autorización, por el presidente y algunos miembros de su directiva.

 El tradicional grupo oficialista no abrió la boca, no aplaudió, no aceptó tácitamente la posición de la Directiva que quedó sola con algún insistente apoyo que el propio presidente ignoró y con los comentarios de algunos que siempre apoyan y esta vez dijeron que no apoyan.

 Agradezco a Gonzalo López su crítica por algún comentario duro mío y me disculpo ante quienes se sintieron afectados o ante quienes creen que tienen el derecho a sentirse afectados pero a veces, la riqueza del idioma español no da lugar a usar otros términos que los que nos da el idioma y finalmente, entre amigos y colegas debemos hablar sin tapujos.

 Todos o casi todos vivimos del taxímetro que vende viajes como servicio.

Algunos viven de los taximetristas y no respetan nada para conseguir sus fines, que son diferentes a los del taximetrista que vive de su servicio.

 Los resultados que han tenido cada uno de sus negocios, marcan lo que ha aprendido de su trabajo en el taxímetro y en mi caso, como todo lo he aprendido de los taximetristas que me enseñaron el negocio, y de mi propia experiencia con 30 años en él, trato de volcar mi experiencia y mis ideas en beneficio de todo el gremio.

  Esto no es negocio ni es política. Es devolverle al grupo que me formó, lo que he aprendido para evitar que se equivoquen y sigan creyendo que alguien está trabajando para que mejoren su vida.

 Analicen las acciones, propuestas e intereses de cada uno y después apoyen a las tendencias que pueden salvar su vida, porque tienen sus mismos intereses y saquen del camino a los que prometen milagros pero no resuelven los cortos problemas del presente.

 Una última reflexión, todos estamos en el taxímetro y sólo unos pocos pueden ganar cuando lo que se resuelve lo van a pagar los taximetristas.

Hoy, hombro con hombro, debemos defender nuestro negocio porque el camino de la nafta parece destinado a sacarle dinero al taximetrista.

 Cambiar la flota por unidades a nafta implicará un gran movimiento de dinero desde los taxímetros hacia los que sirven a los taxímetros y viven y lucran con la actividad de los taximetristas. Naturalmente, ese grupo y los que los rodean están muy interesados en la nafta.

 Dudo que los incondicionales quieran pagar la fiesta. No vi ni a uno con letreros que dijeran yo quiero la nafta pero si finalmente se resuelve probar para desengañarse, estaremos atentos y veremos que hacer.

 Tenemos claro que la matriz energética puede cambiar y que cuando cambie debe cambiar para todos para evitar que haya hijos y entenados y en ese sentido trabajaremos, si los ómnibus y los camiones quieren la nafta estaremos muy dispuestos a estudiarlo y acompañarlos.

 Entretanto y por favor, no hablemos de la cuerda en la casa del ahorcado.

Mantengámonos en el gasoil. Hagamos las gestiones que nos devuelvan el atraso de tarifa.  Mejoremos en algo la mala situación actual que ha sido procesada por esta comisión directiva desde el año 2001.

 Sigo creyendo que la situación gremial de hoy se resuelve con un aumento en la bajada de bandera, que la lleve a 3 boletos como ha sido en la historia.  La bajada siempre estuvo entre 3 y 4 boletos.

 Una bajada de bandera de $ 45 seria justa para el taxi que pierde dinero con cada uno de los viajes de $ 23 que le da la radio y también para el ómnibus con el que competimos sin beneficios.

 Hay otra corriente de opinión que dice que debemos pasar la tarifa nocturna a regir en todos los horarios, lo que nos llevaría a tener un aumento instantáneo de un 20% que podríamos probar en nuestra búsqueda de soluciones.

El Estado, La Presidencia, Los Ministros, deben tener claro que el gremio no ha sido consultado y que deja hacer, esperando un milagro, pero que en todo caso hay una gran inquietud gremial que sólo se resolverá cuando una nueva tarifa que le sirva a dueños y empleados sea sancionada.

 Al toro hay que tomarlo por las guampas. Necesitamos ese aumento para que los taximetristas dejen de fundirse trabajando y todos tengan un negocio modesto pero razonablemente rentable.

La tendencia permanente de contener la tarifa porque su aumento le da dinero al empleado y al Estado ha estado en el taxímetro desde siempre y no es la razonable.  El negocio le debe servir a todos y el usuario deberá pagar un poquito más para que así sea.

 Hoy lo que tienen es un negocio a pérdida y se funden trabajando y venden, se jubilan y se suben al taxi que vendieron para seguir trabajando como taximetristas pero sin aportar.  Esta es la realidad del gremio hoy. 

 No nos parece que sea lo bueno.  Hoy, un taximetrista que trabaje las horas por las que le pagan el salario hace buenos números y debe aportar al Estado lo que el Estado pide para subsistir y dar los servicios que promete.

 Todos, empleados de los taxis y propietarios de los taxis tienen que tener sus números claros para la buena salud del sistema, que si funciona bien no necesita leyes especiales y si funciona mal, no hay ley que lo arregle.

 El negocio no deja beneficios reales desde el 2002 y llevará mucho tiempo enderezarlo pero los pasos de tarifa deben darse hoy y todos deberemos seguir los números para ver como resulta.

 Con lo que cobramos hoy ninguno recibe beneficios por mas fábulas que se cuenten.  La historia del taxímetro que vende mucho y no gasta nada la conocemos desde hace 30 años. Los que se la creen, compran hoy y venden mañana. Ni saben ni aprenden. Pierden algo y se van.

 Los que trabajamos vendiendo viajes y dando servicio, tenemos claro que el negocio no ha servido desde hace varios años.  Algunas cosas como el leasing nos ha permitido flotar y reconocemos el hecho.  Otras cosas como algunas ambiciones personales que ven la oportunidad de ganar con el taxímetro nos van hundiendo, y también las reconocemos.

 Si quieren que todo sea para bien, no se equivoquen al pensar en el futuro.

Hoy la solución no es la nafta, la solución es la tarifa.  Sin empresas de larga permanencia en el sistema no hay gremio que pueda decidir y es muy claro que muchos viejos empresarios se retiran de un negocio que está resultando ruinoso y en el que los números los conocen muy pocos. 

Ing. Nelson Deus.

Abril del 2007.

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