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EL CARNAVAL DEL URUGUAY
Los antecedentes del Carnaval uruguayo hay que buscarlos en Europa, donde en diferentes contextos, la celebración de las cosechas o de una festividad religiosa, servía como espacio para la reunión de los pueblos, que rompían de esa manera con los marcos institucionales de la cotidianeidad, creando un espacio de libertad individual y colectiva. Así lo vemos en las festividades que los antiguos egipcios celebraban en honor de Isis y el buey Apis; en la Dyonaisla y Anthestería que los griegos consagraban al dios de la exaltación y el vino; en los festejos que, en la cosecha del muérdago, realizaban los galos para conmemorar la llegada de la primavera; en las desenfrenadas danzas y alegres cantos a que se entregaban los germanos cuando terminaba la recolección y en los libertinajes que se permitían los romanos durante las escandalosas saturnales. Ya en tierras uruguayas, en tiempos de la Colonia, los días de Carnaval y también en Navidad y Año Nuevo, los negros esclavos montevideanos se cubrían con túnicas de vivos y chillones colores y salían a la calle para ir hasta las murallas, a cuyo pie se les permitía entonar sus cánticos y realizar sus bailes. Durante la segunda mitad del siglo pasado tomaron cuerpo algunos "juegos" -arrojar agua, no siempre limpia, desde las azoteas- que despertaban la preocupación del vecindario en general y de la policía en particular, que se esforzaba inútilmente en que surtiesen algún efecto sus severísimos edictos prohibitivos.
El carnaval en Montevideo se abre con el desfile de carnaval, que se realiza en la avenida 18 de Julio donde desfilan las agrupaciones del carnaval (parodistas, murgas, humoristas, las revistas y las agrupaciones de negros y lubolos), los carros alegóricos, los cabezudos y las reinas del carnaval. Este espectáculo es seguido por decenas de miles de personas en el sitio y por millones por medio de los medios de comunicación.
Aproximadamente una semana después, en los dos barrios "negros" por excelencia: Sur y Palermo, se lleva a cabo el Desfile de Llamadas, donde los protagonistas son miles de tambores que tocan el ritmo conocido como candombe. Durante todo febrero y parte de marzo las agrupaciones actúan en escenarios llamados tablados, y en el concurso oficial en el Teatro de verano "Ramón Collazo".
A pesar de la alegría que reina en estas festividades, actualmente notamos grandes diferencias con el Carnaval de antaño, donde si bien todo era más “artesanal”, la participación de la gente comenzaba en los antiguos y ya desaparecidos tablados barriales, donde no era necesario pagar una entrada para disfrutar del espectáculo. Era un momento mágico que convocaba a las familias y amigos a disfrutar de las más variadas propuestas que traían alegría y entretenimiento a un mundo donde las telenovelas, las series y los “reality shows” todavía no habían aparecido en la realidad uruguaya, y por lo tanto el carnaval era uno de los pocos acontecimientos que brindaba diversión a través de la música, la danza y las parodias.
El encanto de antaño tiende a desaparecer mientras el Carnaval se ha convertido en un producto de atracción turística para el disfrute de los extranjeros que aún nos sigue viendo como “especies en vías de extinción”.
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